Cada vez que se abre una app, se realiza una transferencia bancaria o un médico consulta el historial de un paciente, se activa una cadena de procesos invisibles que depende de infraestructuras físicas muy concretas. Internet no es un lugar abstracto: son servidores, redes, sistemas de almacenamiento y capas de seguridad que tienen que estar operativos las veinticuatro horas del día, los trescientos sesenta y cinco días del año. Eso es, en esencia, lo que hace un datacenter.
En ASAC, empresa tecnológica instalada hace 30 años en el Parque Tecnológico de Asturias, nos explican que esta infraestructura física es la base real sobre la que funciona la economía digital.
El Día de Internet es una buena ocasión para reconocer que detrás de la conectividad que damos por descontada hay equipos, decisiones técnicas y apuestas territoriales. Y Asturias es parte de esa historia.
El Parque Tecnológico, sede de infraestructuras críticas
En el Parque Tecnológico de Asturias se alojan infraestructuras digitales estratégicas que dan servicio a administraciones públicas (local, autonómica y estatal) y a empresas de sectores sensibles como la banca, la sanidad o la energía. No se trata solo de oficinas o laboratorios de innovación: dentro del Parque operan sistemas que sostienen la actividad diaria de organizaciones en todo el territorio nacional.

Desde ASAC consideran que garantizar la continuidad y la alta disponibilidad es esencial para sectores donde un fallo puede paralizar servicios críticos. La compañía, que este año cumple 30 años de trayectoria, gestiona desde sus instalaciones en el Parque Tecnológico de Asturias infraestructura digital que da servicio a organizaciones de distintos ámbitos, incluyendo administraciones públicas y sectores sensibles como la sanidad o la energía. En sus centros de datos ya se alojan, además, infraestructuras específicas para inteligencia artificial, lo que exige una adaptación técnica y física de primer nivel.
Datacenters de proximidad
Los expertos de ASAC destacan la importancia de tener el Datacenter en territorio nacional, que garantice el dato en España, soporte en español 24×7, activo-activo incluido, precios predecibles, y con alto nivel de certificación.
La IA intensifica la demanda
La irrupción de la inteligencia artificial ha acelerado la presión sobre las infraestructuras digitales de forma notable. Entrenar modelos, procesar grandes volúmenes de datos en tiempo real o desplegar aplicaciones de IA requiere una capacidad de cómputo, almacenamiento y conectividad muy superior a la de hace apenas unos años. La visión de ASAC es clara: ya no basta con tener servidores. Las infraestructuras tienen que ser capaces de escalar rápidamente y soportar cargas de trabajo mucho más exigentes.
Al mismo tiempo, la IA ha transformado el panorama de la ciberseguridad. Los ataques de ingeniería social son hoy hiperrealistas: el phishing llega con un nivel de personalización que hace muy difícil distinguirlo de una comunicación legítima. Se concatenan técnicas (smishing, suplantación de voz, deepfakes) que aprovechan la huella digital que todos dejamos en la red.
«La mayoría de las personas no son conscientes de la cantidad de información que exponen en la red y que hace que los incidentes de seguridad crezcan cada día.»
Las pymes, en el punto de mira
Uno de los mitos más peligrosos en ciberseguridad es que los ataques van dirigidos a las grandes corporaciones. Los datos apuntan en dirección contraria. Según el último informe del INCIBE, el 59% de las pymes ha sufrido un ciberataque en el último año. El equipo de ASAC recuerda que las pymes suelen ser el objetivo prioritario porque, en muchos casos, carecen de medidas básicas de protección.
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59% de las pymes sufrió un ciberataque en el último año (INCIBE)
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24/7 es la disponibilidad que exigen hoy los sistemas críticos
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Zero Trust el modelo de seguridad que marcará la próxima década

Cuando un ciberataque tiene éxito, la preocupación más inmediata suele ser la paralización de la actividad. Después llegan las consecuencias regulatorias por la exposición de datos y, en muchos casos, la pérdida de información irrecuperable. La ciberseguridad dejó de ser un asunto técnico para convertirse en una cuestión de continuidad de negocio.
Asturias como nodo tecnológico del norte
Asturias reúne condiciones que pocas regiones pueden combinar: talento técnico formado en sus universidades y centros de investigación, una calidad de vida que favorece la atracción y retención de profesionales especializados, y una infraestructura industrial consolidada que se está reconvirtiendo hacia la economía digital. El Parque Tecnológico de Asturias es la expresión más visible de esa apuesta: un espacio donde conviven empresas tecnológicas, centros de I+D y, ahora también, infraestructuras críticas digitales.
La tendencia global apunta hacia entornos híbridos y multicloud, mayor automatización basada en inteligencia artificial, modelos de seguridad de confianza cero e infraestructuras cada vez más eficientes energéticamente. Que Asturias cuente con capacidad propia en este ámbito, y que empresas como ASAC hayan apostado por instalarse y crecer aquí, no es un dato menor. Es una señal de que la región puede aspirar a ser un referente tecnológico en el norte de España, no solo un territorio que consume servicios digitales generados en otro lugar.
«Asturias tiene talento, calidad de vida y un ecosistema empresarial e industrial muy sólido. Si se mantiene la línea de crecimiento, puede consolidarse como referente tecnológico en el norte de España.»
El Día de Internet es, entre otras cosas, un recordatorio de que la red no se sostiene sola. Lo hace con decisiones de inversión, con infraestructuras bien ubicadas, con profesionales formados y con una cultura de seguridad que todavía queda mucho por desarrollar. Asturias lleva años construyendo esa base. La oportunidad está ahí.
