De una fábrica industrial a una planta conectada, automatizada y preparada para incorporar inteligencia artificial. TEKOX cumple medio siglo de trayectoria con la innovación y la mejora continua como parte de su forma de trabajar.
En 1976, cuando TEKOX comenzó su actividad, fabricar elementos de conexión eléctrica de baja tensión era muy diferente a hacerlo hoy. Cincuenta años después, la empresa continúa produciendo en Asturias y ha convertido la evolución tecnológica en una de las claves para mantenerse como referente nacional y competir en más de 50 países.
«Probablemente el secreto haya sido no dejar de evolucionar sin perder nuestra esencia», explica Estela Fernández, directora financiera de TEKOX. Durante estas cinco décadas, la compañía ha mantenido tres pilares: calidad, innovación y cercanía al cliente. A ellos se ha sumado una apuesta sostenida por la internacionalización, iniciada ya a comienzos de los años 80.
La calidad como forma de trabajar
La evolución tecnológica de TEKOX ha ido acompañada desde hace décadas por una exigencia constante en materia de calidad. En 1992, la compañía se convirtió en la primera empresa española de su especialidad en obtener el Certificado de Registro de Empresa ISO 9001 y participó en los orígenes del Club Asturiano de Calidad.
Hoy, la producción alcanza millones de conexiones cada año y los procesos están altamente automatizados y sometidos a controles permanentes.
«La calidad no es un certificado que consigues y cuelgas en una pared, sino una forma de trabajar», señala Fernández. La tecnología permite controlar cada vez más variables, pero el objetivo sigue siendo el mismo: que la última unidad fabricada mantenga los mismos estándares que la primera.
Cuando la información llega hasta el puesto de trabajo
La transformación digital de TEKOX ha continuado avanzando en los últimos años. En 2024, la compañía ya mostraba cómo su fábrica inteligente incorporaba tecnologías como fabricación aditiva, cloud computing, visión artificial y análisis de datos.
Ahora, con el apoyo de AsDIH y CTIC, ha dado un nuevo paso mediante la implantación de soluciones inalámbricas en planta.
Hasta ahora, los trabajadores disponían de puestos informáticos fijos a los que debían desplazarse para consultar o introducir información. El nuevo sistema permite acceder a esos datos desde el propio entorno de trabajo.
«Que sea la información la que llegue hasta la persona y no la persona la que tenga que desplazarse hasta la información».
El cambio tiene un efecto directo sobre la operativa: elimina desplazamientos y tareas que no aportan valor y, sobre todo, permite reaccionar antes ante cualquier desviación. En una fábrica con numerosos procesos y millones de unidades producidas, pequeñas mejoras acumuladas pueden tener un impacto significativo.
De recoger datos a aprender de ellos
Esta mayor conectividad también abre la puerta a uno de los siguientes pasos de la transformación industrial de TEKOX: la aplicación de inteligencia artificial.
En una producción industrial se generan enormes cantidades de información: tiempos de ciclo, paradas, temperaturas, parámetros de las máquinas, incidencias, controles de calidad o consumos de materia prima. El reto consiste ahora en aprovechar esos datos para encontrar patrones que permitan anticiparse a los problemas.
La IA podría ayudar, por ejemplo, a detectar que una máquina comienza a desviarse antes de que produzca una pieza defectuosa, anticipar averías, identificar las causas de microparadas u optimizar la planificación de la producción.
«La IA es, en cierto modo, el siguiente paso: no solamente recoger información, sino ser capaces de aprender de ella y convertirla en decisiones», explica Fernández. El objetivo no es sustituir a las personas, sino proporcionarles mejores herramientas para fabricar mejor.
Tecnología al servicio de un producto que sigue siendo esencial
Aunque las tecnologías de fabricación han cambiado radicalmente, la función básica de los productos de TEKOX sigue siendo la misma: garantizar una conexión eléctrica segura y fiable.
El mercado ha evolucionado y han aparecido nuevas necesidades de instalación, pero la compañía considera que la innovación debe aportar valor real al profesional. «El instalador profesional prefiere un buen producto a una gran novedad que realmente no aporta nada a la instalación», apunta Fernández.
Esta combinación entre experiencia y tecnología también resulta clave para competir internacionalmente. TEKOX distribuye actualmente sus productos en más de 50 países y apuesta por la automatización, la productividad, la calidad y el servicio para competir desde Asturias con mercados de menores costes laborales.
Innovar también es colaborar
Desde 2008, TEKOX desarrolla su actividad en el Parque Tecnológico de Asturias, donde su implantación ocupa una superficie de 20.000 metros cuadrados. Para la compañía, formar parte de este entorno facilita precisamente una de las claves de su evolución: la colaboración.
El proyecto desarrollado con CTIC y AsDIH es un ejemplo de cómo el conocimiento tecnológico puede trasladarse a necesidades concretas de una planta industrial.
«Innovar no significa hacerlo todo solo», destaca Fernández. El valor del ecosistema está, en buena medida, en conectar el conocimiento disponible en Asturias con problemas industriales reales y convertirlo en mejoras aplicables a una fábrica.
El reto: una fábrica que aprenda
Después de cinco décadas incorporando nuevas tecnologías, TEKOX no plantea su futuro como una carrera por incorporar herramientas de forma aislada. El siguiente paso es conseguir que todas ellas trabajen de manera conjunta.
Máquinas, automatización, sensores, visión artificial, sistemas de gestión y datos forman ya parte de la fábrica. La oportunidad está en conectar toda esa información y utilizarla para anticiparse a averías, desviaciones de calidad, necesidades de mantenimiento o incluso a la demanda futura.
«La fábrica inteligente no es una fábrica llena de tecnología. Es una fábrica capaz de aprender de lo que sucede cada día y utilizar ese conocimiento para hacerlo mañana un poco mejor».
Ese es el próximo reto de TEKOX: avanzar desde una industria cada vez más digitalizada hacia una industria realmente inteligente, manteniendo al mismo tiempo aquello que ha permitido a la compañía llegar hasta aquí: fabricar productos fiables y competitivos desde el Parque Tecnológico de Asturias.
